LAS RUTAS DEL SOL

Revela los Misterios del que es, ha sido, y sera único, grande, dios ilimitado, alma del mundo, viejo constantemente rejuvenecido, eterno viajero milenario.
    El hombre olvida y cuestiona, vuelve a olvidar y a cuestionar; la sabiduría ha sido para algunos escogidos solamente, la ignorancia, para todos.

Herodoto, griego, nacido en el año cuatrocientos ochenta, antes de nuestra era, en sus Libros de Historia menciona que los atenienses decían a Alejandro: "en tanto que girare el sol por donde el presente gira, nunca jamás hemos de confederarnos con Jerjes".

¿Qué quiso decir este primer historiador de la humanidad al referirse: en tanto que girare el sol por donde el presente gira? ¿Por qué todos los libros de historia universal pasaron sin aclarar semejante enunciado, incluyendo los referentes al mismo tema en las narraciones históricas de Herodoto?

En su particular mundo de fantasía, Sútero Rodé, el abuelo, responde a esta interrogante histórica.
Durante la lectura de Las Rutas del Sol, preguntaremos la causa que lo motivó a presentar su interpretación simbólica del Calendario Azteca en un guión literario, en un original diálogo de un iconoclasta de ochenta y cuatro años con la familia de su hijo.

Al terminar la lectura, comprenderemos que no estamos preparados para aceptar sus impactantes comentarios; que sin duda, ponen en tela de juicio el estudio sobre las culturas milenarias, no nada más de América, sino del mundo.
Entenderemos que en el movimiento del Oriente Solar radica la clave para descifrar la historia milenaria de la humanidad y la sabiduría antigua. Todos sabemos definir el concepto Oriente, pero pocos saben la diferencia del oriente magnético y del oriente solar y, los que saben, no se han dado cuenta que en dicha diferencia, en contenido y forma, radica la respuesta a los misterios del mundo, que permanecieron ocultos y olvidados durante milenios.

Desde la perspectiva arqueoastronómica de Sútero Rodé, no volveremos a observar las pirámides y ciudades prehispánicas de la misma forma; tendremos elementos mínimos, pero suficientes, para relacionar el contenido simbólico de las esculturas, códices y petroglifos en un ordenado y uniforme contenido similar.

Observaremos la congruencia de las enseñanzas de nuestros antepasados bajo la lupa de la Ciencia Madre; de Hermes y la Filosofía Oculta, que en su momento solamente los iniciados en las grandes religiones más antiguas del mundo, supieron interpretar.

De antemano, la interpretación simbólica aquí detallada será juzgada y censurada, principalmente por la ausencia del sentido común y por invadir espacios de intereses consolidados; pero no será solamente la ciencia quien negará lo que es evidente; lo importante es el lector, el que decidirá con su buen juicio, ubicar o no, la fantasía del abuelo respecto a la historia de la humanidad, de antes, mucho antes, en milenios anteriores a lo enunciado por Herodoto.

    La literatura de las Rutas del Sol no es sencilla, difícilmente encontrará los ojos adecuados para ser devorada en una sola lectura, no se deja entender fácilmente, se debe leer una y otra vez; cada oración y cada párrafo, exigen interpretación y análisis, tiene esencia mágica, cada vez que se retoma su lectura se encuentra algo nuevo y, nunca, nunca acabaremos de leerla por más y más tiempo que transcurra. Al final de la misma no hay conclusión; no puede tenerla, ni tendrá, muestra solamente la lógica de los grandes acontecimientos históricos en nuestro mundo, que no tiene un inicio, ni tendrá un final.

    Se acompaña al pie de las páginas y a manera de referencia, las ligas o hipervínculos con la Web, para que el lector profundice en los conceptos y categorías manejados en la narrativa, observe fotografías de los iconos, monumentos, ciudades prehispánicas y otros contenidos que, sin duda, cumplirán con el objetivo deseado: ¡Aprender de nuestra historia milenaria!